jueves, 13 de junio de 2013

MONÓLOGOS: PIS-CINAS








   ¿Quién no quiere que llegue el verano? El calorcito, los helados, las piscinas...Bueno, no, las piscinas, no, las piscinas son el peor invento del ser humano después de los posavasos. Les explicaré por qué.

     Tú estás de vacaciones un maravilloso día soleado y piensas: ¿por qué no coger la toalla y el bañador y darme un chapuzón en la pisci? Y ahí empiezan los problemas. No tienes piscina. Pero, tranquila, para eso están las piscinas públicas. Iré allí. NO. PARA. ERROR. ¡¡¡NO LO HAGAS!!! Las piscinas públicas son los grandes vertederos de la humanidad. Que vosotros pensáis que la gente no es tan guarra, pero os equivocáis. Las zonas calentitas no lo son porque les dé más el sol; tampoco por casualidad. Se trata de una meadita espontánea, como quien no quiere la cosa.

     Pero nadie tiene la culpa de eso. Desde pequeños hemos sido educados para hacer pipí en las piscinas. El socorrista te dice: "si haces pis en el agua, se pone de color rojo debido a un líquido especial que acabamos de echarle". Y tú ya no disfrutas del baño, estás en un estado de presión horrible. Pero ahí no está el problema, no, no. El problema está cuando sales y tu hermano te dice al oído: "¡Ey, lo del socorrista es mentira, te lo digo yo que lo acabo de comprobar". Y, claro, tú ya no lo haces porque tengas ganas, sino por vengarte en secreto del vigilante, porque se piensa que eres tonto, pero se va a enterar.

     Y pasan los años, y vas con tus amigos. Por supuesto, entre esos amigos no puede faltar el graciosillo que te intenta ahogar. La cosa empieza de coña, pero no controla y te entra agua por todos los orificios de tu cuerpo. ¡Y por alguno tendrás que expulsarla!, ¿no?. Una pista, por la boca no es. ¡Atención, que no acaba aquí la cosa! ¿Alguien sabe todo lo que te puedes encontrar buceando en una piscina pública? No, no lo sabéis. Y como supongo que tampoco lo querréis saber, os lo contaré.

     El verano pasado mi colección de objetos de las profundidades constaba de: tapones, monedas, gomas de pelo, mechones de pelo, extensiones, más pelo, un boli, la parte superior de un bikini talla 5-6, un CD, sí un CD, juguetes de huevo Kinder (entre ellos un hipopótamo bailando ballet), un puzzle, una imitación cutre de una Barbie y un ser verde, un pintaúñas, horquillas, un cacho de tarta y el tubo de unas gafas de buceo. Triste, pero cierto. Escalofriantemente cierto.

¿Conclusión? Tú no pierdes nada, está todo en el fondo de una piscina pública.

ESTELA ÁLVAREZ ORTIZ - 3º B

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